Somos ciudadanos del mundo. Cuando interiorizo ​​estas cinco palabras me da escalofríos. Los ciudadanos del mundo somos un grupo de humanos que, sin conocerse, están soñando y trabajando por un mismo objetivo: Queremos cambiar el mundo.

Este espíritu de esperanza es casi magnético. Ha ocurrido más de una vez que conversaciones casuales desembocan en diálogos muy profundos sobre igualdad, sostenibilidad, etc. No estamos solos, no estás solo. Es muy alentador saber que otros tienen la misma visión. Literalmente, imagino a personas de todas partes del mundo con los ojos cerrados imaginando casas con ventanas multiplicándose en comunidades rurales.

He estado trabajando con Wakami durante algunos años y he conocido a cientos de ciudadanos del mundo. De todas las edades, de todas partes del mundo, pequeños, grandes, mayores y más jóvenes. Gente que trabaja en la moda o gente que trabaja como ingenieros… todos con el mismo sueño: Vivir en un mundo más feliz y amoroso.

Por eso quiero darte una lista de características de los ciudadanos del mundo… ¡para que vayas donde vayas tengas una forma de identificar a otras personas que, como tú, quieren trabajar por nuestro planeta y todos los que viven en él!

  1. Los ciudadanos del mundo siempre dan las gracias. Creemos en la gratitud como fuerza. Te damos las gracias no solo por los favores o como cortesía; los ciudadanos del mundo están dispuestos a ver todos los regalos en sus vidas y están profundamente agradecidos por lo que tienen, lo que son y en lo que se están convirtiendo.
  1. Los ciudadanos del mundo hacen preguntas; tenemos curiosidad. Somos aprendices. Aprendices de por vida. Siempre estamos haciendo preguntas y tenemos el poder de sorprendernos con las pequeñas cosas. Nos encanta saber más, obtener un conocimiento más profundo de todo lo que nos rodea.
  1. Los ciudadanos del mundo respetan la Tierra. Ningún ciudadano del mundo tirará basura si no está en su lugar. Cuidamos de nuestra casa común, de las personas, de los animales, de la vida, y disfrutamos de la conexión con la naturaleza.
  1. Los ciudadanos del mundo recuerdan tu nombre, y si no, recuerdan tu sueño. Nos preocupamos por las personas, por sus historias. Los ciudadanos del mundo reconocen el valor de cada persona que conocen. Reconocen la humanidad.
  1. Los ciudadanos del mundo son genuinamente alegres. Amamos la vida y somos lo suficientemente valientes como para sonreír a los extraños, reír a carcajadas, encontrar alegría donde podamos. Queremos vivir vidas felices y significativas.
  1. Los ciudadanos del mundo no le temen a las lágrimas. Somos lo suficientemente valientes para ser vulnerables. Respetamos los sentimientos de los demás y honramos los procesos de todos.
  1. Los ciudadanos del mundo saben formar parte de un equipo. Somos jugadores de equipo. Amamos la cooperación y la colaboración. Sabemos que trabajando y soñando con los demás… todo es posible.
  1. Los ciudadanos del mundo te miran a los ojos. Como dije antes, los ciudadanos del mundo reconocen y honran a la humanidad. Queremos conectarnos. Creemos en conexiones significativas y entendemos el poder de la confianza, el amor y el respeto por otros ciudadanos del mundo.

La invitación

La invitación ahora es encontrar a los ciudadanos del mundo que te rodean, hablar con ellos, abrir tu corazón. Conéctate con personas que te inspiren porque, amigos míos, ese es el mejor y más puro regalo de la vida. Tengo la suerte de haber conocido a mucha gente con sueños como el mío y por eso me considero la persona más rica del mundo.

Feliz búsqueda